Redacción

México.- El poder de las denominadas ‘low kicks’ o patadas bajas en las peleas de MMA (Mixed Martial Arts o Artes Marciales Mixtas) son demoledoras si son bien ejecutadas pero su daño es poco perceptible a menos que hayan ocasionado una fractura.

Este fin de semana durante el ‘Urban Fight Night 24’ celebrado en Sydney, Australia, la técnica volvió a reafirmar su poder con una imagen no apta para personas sensibles.

Con el título regional de pesados en juego, Dean Maxwell enfrentó a Rayment Randall. Este último arrancó mejor la pelea con una postura agresiva y a los 20 segundos transcurrido de la misma, infiltró una low kick que al principio no pareció haber tenido efecto, pero cuando su rival buscó apoyar la pierna y descargar peso en ella, se dio cuenta que algo se había roto: automáticamente cayó al suelo entre gritos de dolor.

Justamente Randall es apodado ‘The Limb Reaper’ por su habilidad en realizar sumisiones en los brazos o piernas de su oponente, sumado a la habilidad y la potencia que tiene para hacer daño con las patadas bajas.

Para fortuna de Maxwell, el aún campeón no buscó seguir conectando golpes sino que intentó ayudarlo luego de generar la impresionante lesión en su pierna derecha. Según informó el personal médico de la MMA, existió una fractura de tibia que requerirá una intervención quirúrgica, por lo que el luchador australiano no podrá caminar por los próximos tres meses.